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Lunes, 16 de enero de 2006
Historia y vida de Adán y Eva, las primeras criaturas, que Dios reveló a Moisés, su siervo, cuando recibió las tablas de la ley de la alianza de mano del Señor, instruido por el arcángel Miguel.
Los hijos de Adán y Eva
1.Esta es la historia de Adán y Eva después que salieron del Paraíso, Adán tomó a su esposa Eva, subió hacia el Oriente y residió allí dieciocho años y dos meses. Y Eva concibió y tuvo dos hijos; Adiafotos, llamado Caín, y Amilabes, llamado Abel.
2.Y después de esto, Adán y Eva se acostaron juntos y mientras dormían, Eva le dijo a Adán, su señor: “Mi señor Adán, mira, esta noche he visto en un sueño que la sangre de mi hijo Amilabes, llamado Abel, era vertida en la boca de Caín, quien la bebía sin piedad. Pero él (Abel) le rogaba que le dejara un poco de ella. Sin embago, él no lo escuchó, sino que se la tragó toda; y ésta no permaneció en su estómago sino que salió de su boca”. Y Adán dijo: “Levantémonos y vayamos a ver que les ha sucedido. (Temo) que el adversario los esté atacando en alguna parte”.
3.Y fueron ambos y encontraron a Abel asesinado por la mano de Caín, su hermano. Y Dios dijo a Miguel, el arcángel: “Dile a Adán: no reveles el secreto que conoces a Caín, tu hijo, porque él es hijo de la ira. Pero no te lamentes, puesto que te daré otro hijo en su lugar; él te mostrará (a ti) todo lo que harás. No le digas nada”. Así habló el arcángel a Adán. Y él conservó las palabras en su corazón y Eva con él, aunque se lamentaron por Abel, su hijo.
4.Y después de esto, Adán conoció a su esposa y ella concibió a Seth. Y Adán le dijo a Eva: “¡Mira!, hemos dado a luz un hijo a cambio de Abel,a quien Caín asesinó, demos gloria a Dios y hagámosle sacrificios”.
5.Y Adán engendró treinta hijos y treinta hijas, y vivió novecientos treinta años.
Enfermedad de Adán; sus causas
Entonces, Adán cayó enfermo y clamó: ”Que todos mis hijos vengan a mí, que pueda verlos antes de morir”. Y todos se reunieron, porque la tierra estaba dividida en tres partes. Y su hijo Seth le dijo: “Padre Adán , ¿qué enfermedad tienes?” Y él le dijo: “Hijos míos, estoy abrumado por la carga de las desgracias”. Y ellos le preguntaron: “¿Qué es desgracia?”
6. Y Seth respondió y le dijo: “Padre, ¿acaso has recordado la fruta del paraíso de la qie solías comer, y por anhelarla te lamentas?” Si así fuera, dímelo e iré y te traeré la fruta del paraíso. Porque me pondré estiércol sobre mi cabeza, lloraré y suplicaré para que el Señor me escuche y envíe a su ángel (y me dé una planta del paraíso), y te la traeré para que cesen tus desgracias”. Adán le dijo: No, Seth, hijo mío, es que tengo (mucha) enfermedad y desgracia”. Seth preguntó: “Y cómo ha llegado esto a ti?”
7.Y Adán le dijo: “Cuando Dios nos hizo, a mí y a vuestra madre, por culpa de quien yo muero, nos otorgó poder para comer todos los árboles que se encuentran en el paraíso, excepto de uno solo; nos prohibió comer de él, y por éste moriremos. Y se acercó la hora para que los ángeles que cuidaban a vuestra madre, subieran a adorar al Señor, y yo me encontraba lejos de ella, y el enemigo sabía que estaba sola y le ofreció y ella comió del árbol que no debía comer. Luego ella me dio a mí para que también comiera”.
8.Y Dios se irritó con nosotros, y el Señor vino al paraíso y me llamó con voz terrible diciendo: “Adán, ¿dónde estás? ¿y por qué te ocultas de mi rostro? ¿acaso la causa puede esconderse de su constructor?” Y él me dijo: “Puesto que has abandonado mi pacto, he inviado setenta y dos calamidades sobre tu cuerpo; la desgracia de la primera es un dolor en los ojos, la segunda, una afección en el oído, y a su vez, del mismo modo caerán todas sobre ti”.
9.Mientras esto decía a sus hijos, Adán gimió de dolor y dijo: “¿Qué voy a hacer? Estoy muy angustiado”. Y Eva lloró y dijo: “Mi señor Adán, anímate y dame la mitad de tus desgracias y yo las llevaré; porque es por mi culpa por lo que esto ha acaecido, por mí culpa eres acosado por duros trabajos y desgracias”. Pero Adán dijo a Eva: “Levántate y ve con mi hijo Seth a las cercanías del paraíso, colocad tierra sobre vuestras cabezas, llorad y orad a Dios para que tenga piedad de mí, para que envíe a su ángel al paraíso y me dé del árbol del que fluye el óleo, y tráemelo que me ungiré y descansaré de mi dolor”.
Seth y Eva van hacia el paraíso en busca del óleo medicinal
10.Entonces, Seth y Eva se dirigieron al paraíso, y Eva vió a su hijo y a una bestia salvaje atacándolo. Eva lloró y dijo: “Malidita soy; si llego al día de la resurreción, todos aquellos que han pecado me maldecirán diciendo: Eva no ha guardado el mandamiento de Dios”. Y ella habló a la bestia: “Tú, bestia maldita, ¿no temes luchar con la imagen de Dios? ¿Cómo se abrió tu boca? ¿Cómo se atrevieron tus dientes? ¿Cómo no recordaste tu sumisión? Porque hace tiempo que fuiste hecha para estar sometida a la imagen de Dios”. Entonces, la bestia gritó y dijo:
11.”Eva, no nos preocupa tu arrogancia ni tu lamento, sino tú misma; porque de ti ha surgido el gobierno de las bestias. ¿Cómo abrió tu boca para comer del árbol que Dios te encomendó no comer? Por eso, nuestra naturaleza también ha sido transformada. Así que ahora, si comienzo a rebatirte, no lo podrás soportar”.
12. Entonces, Seth habló a la bestia: “Cierra tu boca y quédate en silencio y mantente alejado de la imagen de Dios hasta el día del juicio”. Entonces, la bestia le dijo a Seth: “Mira, me alejo de la imagen de Dios”. Y se fue a su guarida.
Palabras de Miguel
13.Y Seth fue con Eva a las cercanías del paraíso y allí lloraron y suplicaron a Dios para que enviara a su ángel y les diera el óleo de la misericordia. Y Dios envió al arcángel Miguel, y éste habló a Seth: “Seth, hombre de Dios, no te canses con plegarias y súplicas por el árbol de donde fluye el óleo para ungir a tu padre Adán. Porque no será tuyo ahora, sino en el final de los tiempos. Entonces, toda la carne se levantará, desde Adán hasta el gran día, todos los que sean del pueblo santo. Entonces, toda les será entregadas delicias del paraíso y Dios estará en medio de ellos. Y no pecarán más ante su rostro, porque el corazón del mal será arrancado de ellos y se les otorgará un corazón que comprenda el bien y sirva únicamente a Dios. Pero tú regresa con tu padre. Porque el término de su vida se ha cumplido y vivirá tres días desde hoy y morirá. Pero cuando su alma parta, observarás la terrible (escena de) su ascensión”.
14.Así habló el ángel y se alejó de ellos. Y Seth y Eva fueron a la tienda donde yacía Adán. Y Adán le dijo a Eva: “Eva, ¿qué has traído sobre nosotros? Has traído una gran ira, cual es la muerte (que se señorea sobre toda nuestra raza)”. Y él le dijo a ella: “Llama a todos nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos y cuéntales cómo fue nuestra transgresión”.
Relato de Eva sobre su caída por el primer pecado
15.Entonces, Eva les dijo: “Escuchad todos, hijos míos y los hijos de mis hijos y os relataré cómo nos engaño el enemigo. Sucedió que estabamos custodiando el paraíso, cada uno, la parte que Dios nos había asignado. Pues bien, yo cuidaba mi parcela, el oeste y el sur. Pero el demonio fue hasta la parcela de Adán donde se encontraban las criaturas masculinas. (Porque Dios dividió a las criaturas; le dio a vuestro padre todas las masculinas y a mi todas las femeninas).
16. Y el demonio habló a la serpiente diciendo: “Levántate, ven a mí y te diré una palabra de la que sacarás provecho”. Y ella se levantó y fue hasta él. Y el demonio le dijo: “He escuchado que tú eres la más sabia de todas las bestias y he venido a consolarte. ¿Por qué te alimentas de la cizaña de Adán y no del fruto del paraíso? Levántate y nosotros lo haremos arrojar del paraíso, así como nosotros lo fuimos por su culpa”. La serpiente le dijo: “Temo que el Señor se enoje conmigo”. El demonio le dijo: “No temas, sé sólo mi instrtumento y yo hablaré por tu boca unas palabras para engañarlo”.
17.E inmediatamente se colgó de la pared del paraíso, y cuando las ángeles ascendieron a adorar a Dios, entonces apareció Satanás en forma de ángel y entonó himnos como los ángeles. Y yo me asomé por sobre la pared y lo vi como un ángel. Pero él me dijo: “¿Eres tú, Eva?” Y yo le dije: “Yo soy”. Y me dijo: ”¿Qué haces en el paraíso?”. Y yo le repliqué: “Dios nos puso a cuidar y comer de él”. El demonio respondió por la boca de la serpiente: “Hacéis bien, pero no coméis de todas las plantas”. Y yo le dije: “Sí, comemos de todas, excepto de una que está en el centro de paraíso, y con respecto a la cual Dios nos encomendó no comer: porque, Él nos dijo, el día que comamos de ella, moriremos sin remedio”.
18.Entonces, la serpiente me dijo: “!Que viva Dios!. pero tu relato ma apena, no puedo dejarte en la ignorancia. Pero levántate, ven aquí, escúchame, come y comprenderá el valor de aqule árbol”. Pero to le dije: “Temo que Dios se irrite conmigo, como nos dijo”. Y él me dijo: “No temas, porque tan pronto como lo comas, tú también serás como Dios, ya que conocerás el bein y el mal. Pero Dios vió esto, que vosotros seríais como Él, por eso os tuvo envidia y dijo: ”No comáis de él”. No hagas caso y presta atención a la planta y verás su imnensa gloria”. Sin embargo, temí tomar la fruta. Y él me dijo: “Ven, yo te daré. Sigueme”.
19.Y le abrí y se acercó un poco, luego se dio vuelta y me dijo:
“He cambiado de idea; no te daré de comer hasta que no me jures que también le darás a tu esposo”. (Y) Yo dije: ¿Qué clase de juramento debo hacerte? Sin embargo, te diré lo que sé: Por trono del Maestro, y por los Querubines y el Árbol de la vida, daré a comer también a mi esposo”. Y después de haber recibido mi juramento, fue y puso en la fruta el veneno de su maldad, que es la concupiscencia, raíz y principio de todo pecado; e inclinó la rama hacia la tierra y tomé la fruta y comí”.
20.Y en ese preciso momento mis ojos se abrieron y supe que me encontraba desnuda de la justicia con la cual había sido vestida, y lloré y le dije: “¿Por qué me has hecho esto que me priva de la gloria con la cual estaba protegida?” Pero también lloré por el juramento que había hecho. Pero él descendió del árbol y desapareció. Y, en mi desnudez, comencé a buscar hojas en mi parcela para cubrir mi verguenza; pero no encontré ninguna, puesto que no bien hube comido, se cayeron las hojas de todos los árboles de mi parcela, excepto las de la higuera. Así que tomé hojas de ella y me hice una faja y eran de la misma planta de la que yo había comido.
21.Y en ese momento grité: “Adán, Adán, ¿dónde estás? Levántate, ven a mí y te mostraré un gran secreto”. Pero cuando vuestro padre vino, le conté de la transgresión (que nos causó la expulsión de nuestra gran gloria). Porque cuando él vino, abrí mi boca y era el demonio el que hablaba, y comencé a exhortarle diciendo: “Ven, mi señor Adán, escúchame y come de la fruta del árbol que Dios nos dijo que no comiéramos y serás como un Dios”. Y vuestro padre respondió diciendo: “Temo que Dios se enfade conmigo”. Y yo le dije: “No temas porque tan pronto como hayas comido, conocerás el bien y el mal”. Y rápidamente, lo persuadí y comió, y en seguida, sus ojos se abrieron y él también conoció su desnudez. Y me dijo: “!Oh, maldita mujer!, ¿qué te he hecho para que prives de la gloria de Dios?”
22.Y en ese mismo momento, escuchamos que el arcángel Miguel hacía sonar su trompeta, llamando a los ángeles y diciendo: “Así dijo el Señor: Venid conmigo al paraíso y escuchad el juicio en el que juzgaré a Adán”. Y cuando Dios apareció en el paraíso, montando en el carro de su querubín, con los ángeles delante de él entonando himnos de alabanza, todas la plantas del paraíso, las de la parcela vuestro padre y las de la mía, florecieron. Y el trono de Dios fue colocado donde se encontraba el árbol de la vida.
23.Y Dios llamó a Adán diciendo: “Adán, ¿dónde estás? ¿acaso la casa puede esconderse de la presencia de su constructor?” Entonces vuestro padrerespondió: “No nos ocultamos porque pensemos no ser encontrados por ti, Señor, sino que tengo miedo porque estoy desnudo, y me averguenzo ante tu poder, (mi) Maestro”. Dios le dijo: “¿Quién te mostró tu desnudez, a meos que hayas abandonado mi mandato, el que os dije que guardáseis?” Entonces Adán recordó las palabras que yo le había hablado (diciendo): “Te daré seguridad ante Dios”; Y se dio vuelta y me dijo: ¿Por qué has hecho esto? Y yo le dije: “La serpiente me engaño”.
24.Dios dijo a Adán: “Puesto que has desobedecido mi mandato y has escuchado a tu esposa, naldita sea tierra que cultives. Tú la trabajarás y ella no te dará su fecundidad: espinas y cardos crecerán para ti, y con el sudor de tu rostro, comerás tu pan. (Te encontrarás entre multiples esfuerzos; serás aplastado por la amargura y no probarás la dulzura). Te sentirás agotado y no tendrás descanso; te sentirás fatigado por el calor y en aprietos por el frío: abundantemente estarás trabajando, pero no serás rico; y engordarás, sin llegar a su fin. Las bestias, sobre las que tu gobernabas, se levantarán en rebelión contra ti, porque no has guardado mi mandato”.
25.Y el Señor se volvió a mí y me dijo: “Puesto que tú has escuchado a la serpiente, y has hecho oídos sordos a mi mandato, tendrás dolodres de parto y agonías insoportables; parirás hijos con muchos estremecimientos y en un momento te llegará el nacimiento, y echarás a perder tu vida por tu dolor y tu angustia. Pero te confesarás y dirás: “Señor, Señor, sálvame,y jamás volveré hacia el pecado de la carne”. Y por eso, por tus propias palabras te jusgaré, debido a la enemistad que el enemigo ha puesto en ti”.
26.Pero se volvió a la serpiente (con gran ira) y dijo: “Puesto que tú has hecho esto, y te has convertido en un instrumento de desgracia hasta el punto de engañar a corazones inocentes, ccondenada serás entre todas las bestias. Será privada del alimento que comías y comerás polvo todos los días de tu vida; caminarás sobre tu pecho y tu estómago y serás privada de manos y pies. No tendrás ni orejas ni alas, ni uno solo de los miembros con los cuales los engañaste en tu maldad e hiciste que fueran arrojados del paraíso; y pondré enemistad entre tú y su semilla: él magullará tu cabeza y tu magullarás su talón hasta el día del Juicio”.
27.Así habló y ordenó a los ángeles que nos arrojaran del paraíso: y mientras erámos sacados en medio de nuestros lamentos, vuestro padre Adán suplicó a los ángeles y dijo: “Dejad un poco (de tiempo) que pueda suplicar al Señor que me tenga compasión y piedad, porque yo soy el único que ha pecado”. Y ellos dejaron de llevarlo y Adán gritó entre llantos diciendo: “Perdóname, oh Señor, mi acto”. Entonces, el Señor dijo a los ángeles: “¿Por qué habéis dejado de sacar a Adán del paraíso? ¿Por qué no lo arrojáis? ¿Acaso soy yo el que ha fallado o he juzgado mal?” Entonces, los ángeles cayeron al suelo y adoraron al Señor diciendo: “Tú eres justo, oh Señor, y has juzgado con rectitud”.
28.Pero el Señor se volvió a Adán y dijo: “De ahora en adelante, no te dejaré permanecer en el paraíso”. Y Adán respondió diciendo: “Dame, oh Señor, del Árbol de la Vida, para que pueda comer de él, antes de ser expulsado”. Entonces el Señor habló a Adán: “No tomarás de él ahora, porque he ordenado a los querubines que den vueltas cuidándolo de ti con la espada llameante para que tu no pruebes de él; pero tú tienes la guerra que el adversario ha puesto en ti; sin embargo, cuando hayas salido del paraíso, si te mantienes alejado de todo mal, como quien va ha morir, cuando esté por llegar nuevamente la Resurrección, te resucitaré y entonces se te dará del Arbol de la Vida”.
29.Así habló el Señor y ordenó que fueramos arrojados del paraíso. Pero vuestro padre Adán lloró ante los ángeles que estaban en las puertas deln paraíso y los ángeles dijeron: “¿Qué quieres que hagamos, Adán?” Y vuestro padre les dijo: “Mirad, arrojadme afuera. Pero os suplico que me permitáis sacar hiebas aromáticas del paraíso para poder ofrecer sacrificios a Dios luego que me haya ido, a fin de que él me escuche”. Y los ángeles se acercaron a Dios y dijeron: JAEL Rey Eterno, ordena, mi Señor, que le sea dado a Adán, incienso de dulce aroma del paraíso y semillas para su comida. Y los ángeles le dejaron entrar y él tomó de cuatro clases: azafrán, nardo, cálamo, y canela, y las demás semillas para su alimento; y después de tomarlas, salió del paraíso. Y estábamos en la tierra.
30.Pues bien, hijos míos, os he mostrado el modo en que fuimos engañados; y vosotros cuidaos de no abandonar el bien”.
Muerte de Adán
31.Y cuando Eva hubo dicho esto en medio de sus hijos, mientras Adán yacía enfermo a punto de morir, pues disponía de otro día de la enfermedad que lo oprimía, ella le dijo a él: “¿Por qué tú mueres y yo sugo viviendo? ¿Cuánto tiempo tengo que vivir después que tú mueras? Dime”. Y Adán le dijo: “No te preocupes de eso, porque tú no tardarás mucho después de mí, sino que ambos moriremos juntos. Y tú yacerás en mi lugar. Pero cuando yo muera, úngeme y no dejes que ningún hombre me toque hasta que el ángel del Señor se pronuncie sobre mí. Porque Dios no me olvidará, sino que buscará a su propia criatura; y ahora mejor levántate y ruega a Dios hasta que entregue mi espíritu en Sus manos, las que me lo dieron, porque no sabemos cómo nos encontraremos con nuestro Creador, si estará irritado con nosotros o si será misericordioso y tendrá el proposito de compadecernos y recibirnos”.
32.Y Eva se levantó, salió afuera y se hincó en el suelo y comenzó a decir: “Yo he pecado, oh Dios, yo he pecado contra Tí. Yo he pecado contra los ángeles elegidos. Yo he pecado contra los Querubines. Yo he pecado contra to temeroso e inquebrantable Trono. Yo he pecado elante de Ti, y todo pecado de la creación comenzó por mi acción”. Mientras Eva oraba de rodillas vio que un ángel de la humanidad venía hacia ella, y la levantó y dijo: “Levántate, Eva, (de tu penitencia), pues mira, tu esposo Adán se ha ido de su cuerpo. Levántate y mira su espíritu conducido hacia arriba, a su Creador”.
Suplica de los ángeles para que Adán sea perdonado
33.Y Eva se levantó y se enjugó las lágrimas con su mano, y el ángel le dijo: “Levántate de la tierra”. Y ella contempló fijamente el cielo y vio un carro de luz tirado por cuatro águilas refulgentes, (y) era imposible, para cualquier hombre nacido de mujer, contar la gloria de ellas o mirar sus rostros –y ángeles que iban delante del carro- y cuando llegaron al lugar donde estaba vuestro padre Adán, el carro se detuvo y también los Serafines. Y pude ver incensarios de oro entre vuestro padre y el carro, y todos los ángeles, con incensarios e incienso, vinieron de prisa a la ofrenda, la soplaron y el humo del incienso cubrió los firmamentos. Y los ángeles se postraron y adoraron a Dios, imploraron y diciendo: “JAEL, el Único Santo, perdónalo, porque porque él es Tu imagen y obra de Tus manos santas”.
34. Y yo, Eva, vi dos grandes y terribles maravillas alzadas ante la presencia de Dios y lloré de miedo, y le grité a mi hijo Seth diciendo: “Levántate, Seth, del cuerpo de tu padre Adán y ven a mí, y verás un espectáculo que nunca han visto ojos de hombre alguno todavía”.
35.Entonces, Seth se levantó, fue hasta su madre y dijo: “¿Cuál es tu desgracia? ¿Por qué lloras?” (Y) ella le dijo: “Mira hacia arriba y observa con tus ojos, los siete cielos abiertos, y mira cómo el alma el tu padre yace sobre su rostro, y todos los ángeles santos suplican en su favor y dicen: “Perdónale, Padre de Todo, porque él es imagen Tuya”. Reza, Seth, hijo mío; ¿qué significará esto? ¿será él algún día entregado a las manos del Padre Invisible, y Dios nuestro? ¿pero, quiénes son los dos negros que están presentes en las plegarias de tu padre Adán?”.
36.Y Seth le dijo a su madre: “Aquellos son el sol y la luna, y se arrodillan y suplican por mi padre Adán”. Eva le dijo: “¿Y dónde está la luz, y por qué han tomado tal apariencia negra?” Y Seth le respondió: “No es que la luz les haya abandonado, sino que no pueden brillar ante la Luz del Universo, el Padre de la Luz; y es por eso por lo que su lzu se hya escondido”.
Dios se compadece de Adán
37.Ahora, mientras Seth decía esto a su madre, he aquí que un ángel hizo sonar su trompeta, y se pusieron arriba todos los ángeles (que) yacían sobre sus rostros y con terribles gritos dijeron: “Bendita (sea) la gloria del Señor sobre las obras de su Creación, porque Él ha compadecido a Adán, la criatura de sus ,manos”. Pero cuando los ángeles hubieron dicho estas palabras, he aquí que vino uno de los serafines con seis alas y arrebató a Adán y lo llevó al lago Aquerusiano, y lo lavó allí tres veces, ante la presencia de Dios. Y lo hizo permancer allí durante tres horas, y después de esto, el Padre de todo, sentado en su trono santo, extendió su mano y tomó a Adán y lo entregó al arcángel Miguel, diciendo: “Subidlo al Paraíso hasta el tercer Cielo, y dejadlo allí hasta aquel temeroso día del juicio final que prepararé para el mundo”. Entonces, Miguel tomó a Adán y lo dejó en el lugar donde Dios le había dicho.
Cuidados funerarios del cuerpo de Adán
38.Pero después de todo esto, el arcángel preguntó sobre la disposición de los restos. Y Dios ordenó que todos los ángeles se reunieran ante su presencia, cada uno según su orden, y todos se reunieron, algunos tenían incensarios en sus manos, y otros trompetas. Y he aquí que vino el “Señor de los Ejércitos” y lo conducían cuatro alas y querubones montados en las alas y los ángeles del cielo le escoltaban; y vinieron a la tierra donde se encontraba el cuerpo de Adán. Y fueron ala paraíso y todas las hojas del paraíso se agitaron para que todos los hombres nacidos de Adán, se durmieran con la fragancia, excepto Seth, puesto que él nació “según el mandato de Dios”. Entonces, el cuerpo de Adán yacía allí, en el paraíso sobre la tierra y Seth se lamentaba profundamente sobre él.
39.Y Dios le dijo: “Adán, ¿qué has hecho? Si hubieras guardado mi mandato, ahora no habría regocijo entre aquellos que te traen a este lugar. Sin embargo, te digo que yo cambiaré su algría por dolor, y tu dolor lo cambiaré por alegría, y te convertiré a tu primera gloria, y te colocaré en el trono de tu engañador. Pero él será arrojado a este lugar para que te vea sentado encima de él, entonces será condenado él y los que lo escucharon, y él se lamentará amargamente cuando te vea sentado en su honorable trono”.
Sepultura de Adán y Abel en el paraíso
40.Entonces, Dios habló al (los) arcángel(es) Miguel (Gabriel, Uriel, Rafael): “Id hasta el Paraíso en el tercer cielo y extended sábanas de lino y cubrid el cuerpo de Adán, y traed óleo del “óleo de la fragancia” y vertidlo sobre él”. Y así lo hicieron ellos, los tres nobles ángeles y lo prepararon para el entierro. Y Dios dijo: “Que sea traído también, el cuerpo de Abel”. Y trajeron otras sábanas de lino y prepararon su (cuerpo) también. Puesto que él no había siudo sepultado desde el día en que Caín, su hermano, lo asesinó; porque el malvado Caín hizo grandes esfurzos por ocultarlo, pero no pudo, ya que la tierra no lo recibía, porque el cuerpo salía de la tierra y una voz que salía de la tierra decía: “No recibiré la compañia de un cuerpo, hasta que no venga a mí la tierra que fue tomada y moldeada de mí”. En aquel momento, los ángeles lo tomaron y lo colocaron sobre una piedra hasta que Adán, su padre, fue sepultado. Y ambos fueron sepultados según el mandato de Dios, en el lugar donde Dios encontró el polvo, e hizo que se excavara lugar para dos. Y Dios envió siete ángeles del paraíso y ellos trajeron muchas especias aromáticas y las colocaron en la tierra, y tomaron los dos cuerpos y los pusieron en el lugar donde habían excavado y edificado.
41.Y Dios llamó y dijo: “Adán, Adán”. Y desde la tierra, el cuerpo respondió y dijo: “Aquí estoy, Señor”. Y Dios le dijo: “Te dije (que) de la tierra eres y a la tierra regresarías. Nuevamente te prometo la Resurrección; en la Resurrección, te resucitaré con todos los hombres que sean de tu semilla”.
Muerte y sepultura de Eva
42.Después de estas palabras, Dios hizo un sello y selló el sepulcro para que nadie le hiciera nada a él durante seis días, hasta que su costilla regresara a él. Entonces, el Señor y sus ángeles fueron a su lugar. Y cuando se cumplieron los seis días, Eva también murió. Pero mientras vivía, lloró amargamente la muerte de Adán, porque ella no sabía donde yacía. Porque cuando el Señor fue al paraíso a sepultar a Adán ella estaba dormida y sus hijos también, excepto Seth, hasta que Él ordenó que prepararan a Adán ára su entierro; y ningún hombre lo sabía en la tierra excepto Seth. Y Eva suplicó (en el momento de su muerte) que fuera sepultada en el lugar donde se encontraba su esposo Adán. Y después que hubo terminado su plegaria, ella dijo: “Señor, Maestro, Dios de todo poder, no alejes a tu criada del cuerpo de Adán, porque de sus miembros me hiciste. Pero júzgame digna pues indigna soy soy aún y pecadora, para entrar en su santuario, incluso mientras estaba con él en el paraíso, ambos sin separarnos uno del otro; así como en nuestra trangresión, fuimos (ambos) conducidos por el mal camino y trangredimos tu mandato, pero fuimos separados. Aún así, Señor, no nos separes ahora”. Pero después que ella hubo suplicado, miró fijamente hacia el cielo, gimió en voz alta y se golpeó el pecho y dijo: “Dios de todo, recibe mi espíritu” y enseguida, entregó su espíritu a Dios.
43. Y Miguel fue a enseñar a Seth cómo preparar a Eva para el entierro. Y llegaron tres ángeles y enterraron su (cuerpo) donde estaban los Adán y Abel. Y después de darle su precepto, le dijo: “No te lamentes más de seis días, y en el séptimo día descansa y regocíjate, porque en ese mismo día, Dios se regocija y nosotros, los ángeles (también) con el alma justa que se traslada fuera de la tierra” Aún así habló el ángel y ascendió al cielo, glorificando (a Dios) y diciendo: “Aleluya”. (Santo, santo, santo es el Señor en la gloria de Dios Padre, porque a Él se le dará gloria, honor y adoración, con el espíritu de la vida eterna ahora y siempre y para siempre. Amén) (Santo, santo es el Señor de los Ejércitos, para quien son la gloria y el poder por siempre y para siempre. Amén) Entonces, el arcángel Joel glorificó a Dios diciendo: “Santo, santo, santo es el Señor, el cielo y la tierra están llenos de tu gloria”.
Por: AstorBoy | Evangelios Apócrifos | Comentarios (0) | Referencias (0)