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ATARAXIA

Domingo, 10 de julio de 2005

Es domingo...

Ognuno sta solo sul cuor della terra
traffito da un raggio di sole:
ed è súbito sera.
Salvatore Quasimodo
(«Acque e Terre», 1920-1929)


Si, es domingo y no camina nadie en las calles después de un fatídico 9 de julio (día de la Independencia para los desubicados que piensan que es el cumpleaños de Mick Jagger) en el cual las lágrimas brotaron de los asombrados ojos de los argentinos, no por amor al recientemente difunto en la capital tucumana, sino por el terrible sentimiento de incertidumbre, por no saber quien es el que viene. ¿Será mejor o peor? ¿Hay peor? (si ya sé, Menem pero él ya fue). La cuestión es que, efectivamente, murió el hasta ahora nuestro no del todo querido presidente K.(che lo de la K ¿no les suena a superhéroe norteameriyanki?).
Todo comenzó de una manera extraña. Luego del Tedeum ofrecido en la iglesia La Catedral por nuestro Amadísimo Guía Espiritual Monseñor V (para seguir con lo de las letras súper-poderosas) el Señor Presidente se dirigió hacia la multitud enardecida que a gritos coreaba su nombre, (debo aclarar aquí que era por que le pedían trabajo y comida, después de todo no podía ser por su atractivo físico del cual todos sabemos que carecía) entonces en medio de abrazos(apretujones), besos(mordidas) y todo tipo de muestras de afecto (el hambre todo lo puede) Súper-K comenzó a sentir unos retorcijones en el estómago, e inmediatamente pensó:
-Debe jer el caviar que me jirvieron el avión, jia lej dije que controlaran ejaj cojaj.
De pronto Caníbal Fernández, que siempre estaba atento a los movimientos de K, se acercó a su lado a preguntarle qué le sucedía a lo que K contestó.
-Dont worry, Any, es la emojión. ¡Mirá cómo me quiere ejta gente... y eso que no hije nada por ellos jajajaja!
Pero el dolor seguía creciendo y K lo soportaba con la entereza de un héroe trágico. Hasta que llegó el momento de la confusión y el desconcierto. K se derrumbó sobre un limonero(o trabajador de citrícola) que estaba a punto de revelarle los más íntimos sentimientos que guarda la gente de este gremio hacia él y acordándose de Mistress K y de la suegra de esta con toda solemnidad. Entonces los guarias de seguridad de la comisión presidencial se abalanzaron sobre el y unos médicos se apresuraron a atenderlo pero ya era demasiado tarde. El veneno había recorrido todo la anatomía presidencial dejándole solo un hálito de vida que el poco original K malgastó diciendo: "Me muero..." como si eso a esa altura ya no fuera obvio.
En las últimas horas transcurrieron diversas versiones acerca del origen del veneno. Pero de repente los medios difundieron la noticia de que Monseñor V había confesado (luego de laaaaargas horas durante las cuales se le habían aplicado efectivas técnicas de presión) que él y sus monaguillos habían envenenado la hostia que con tanto fervor religioso K había tomado. La razón: K apoyaba las leyes del aborto. (Moraleja: si te la das de progre nunca tomes la hostia de un sotanudo anti-aborto)
Así quedó aclarado el hecho que conmocionó a todos los argentinos en nuestra fecha patria más divertida. De pronto la ciudad se vio vestida de luto y las banderas celeste y blanco se fueron trocando en invisibles brazaletitos o pequeñas cintillas negras o abundantes minutos de silencio para Kirchner questa muerto eaeaeaea eaeaea e.
Y bueno... Como en Londres, nuestra vida sigue y ya vendrán más K's y otros pavos como De La Rúa y distintos especimenes de Menems y Duhaldes ultra-venenosos y verborrágicos.
Pero hoy es domingo y es un embole que no haya un elemento para la evasión como el Fútbol o las buenas películas, porque es domingo y no hay ni un circo cerca (todo el circo está en Bs. As.) ni siquiera están los changos en la esquina y especialmente porque acaba de pasar un 9 de julio en el que se repitió la historia de siempre: Viene el Presidente, regala el dinero para un hospital que finalmente nunca funcionará porque estará hecho por la mitad o no tendrá enfermeras o médicos; o quizás nos regalaron una escuela que seguirá siendo como dice la canción de Callejeros una cárcel de tiza o de última porque todo, absolutamente todo, tutto, everything, sigue igual que ayer, que hace dos años, que hace 20 años y así... Qué importa que se haya muerto K o Monseñor V o el milico facho de bussi (si, así con minúscula) si siempre habrá fascismo, siempre habrá derecha gorila o eclesiástica... Qué más da... Me voy a fumar un cigarro y a pensar cómo demonios voy a hacer para comer mañana...si es que como.

Por: WestBoy | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

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